jueves, 22 de febrero de 2007

La historia de Napster

Había una vez una empresa que proveía a sus usuarios la posibilidad de conectar a sus usuarios unos con otros con el fin de intercambiar pistas en formato mp3, y todos vivían felices por siempre. ¿Todos? No, no todos, porque los que no estaban felices eran los músicos que veían sus ganancias multimillonarias por concepto de ventas de discos descendían drásticamente, debido en muchos casos a la piratería fonográfica.

Ahora bien, los músicos, viendo que no podían luchar contra la piratería fonográfica, se fueron a lo que les quedaba más cerca, o en este caso a la compañía que ponía la cara en el asunto del libre tráfico de canciones populares y no muy populares. Por eso, los miembros de una conocida banda de metal demandaron a Napster, ganaron el juicio, y lo que una vez fue una empresa grande entre las de Internet terminó en la bancarrota luego de unos seis meses de funcionamiento con condiciones más estrictas para sus usuarios (Hablando en términos monetarios).

Ahora en el mundo del fandom, los fanfics tienen públicos donde se puede compartir las historias que escriben. Fanfiction.net es como la casa más grande, que ofrece ese servicio gratuitamente, por lo que al menos yo estoy agradecido, porque nos permite compartir historias escritas por los fans.

Pero sucede que de un tiempo a esta parte, especialmente en la sección en español de Sakura Card Captors, Inuyasha, Prince of Tennis, Harry Potter y otros fandoms, muchachas mal intencionadas se han dado a la tarea de copiar novelas de corte romántico, cambiándoles los nombres a los personajes y publicarlos como fics propios, siempre bajo la excusa de que se trata de adaptación.

Pero en el entendido de que en un fanfic, los personajes y lugares no nos pertenecen, y que al final de cuentas el ficker es sólo dueño de su propio relato, nos cabe la duda y preguntamos ¿De qué son dueñas estas chicas? Es obvio que no son dueñas de los personajes, menos del relato, que fue enteramente copiado. Se puede decir que sólo son dueñas de las notas de ‘autor’ y del disclaimer, pero eso es demasiado paupérrimo como para exigir halagos en los reviews.

Ahora, supongamos que no sólo se da en estos fandoms, sino se expande más allá, y tenemos copias de libros donde encontraremos una adaptación (copia) del Señor de los Anillos en diferentes fandoms, ya sea La Naranja Mecánica, Amelie, Small Town, etc. De paso esta moda se expande a otros idiomas, porque los hispanos no tenemos la exclusividad para este tipo de desastres, y tenemos las mismas versiones en alemán, mandarin, koreano, Afrikáans, etc. Y un buen día las editoras nos descubren y demandan a los sujetos de fanfiction.net por publicar sus libros.

¿Qué sucedería entonces? Que fanfiction.net tendría que cobrar para ingresar a leer los ‘fics’ adaptados porque ese material no puede vagar libre por la red, independientemente de tantas bibliotecas virtuales.

¿Estoy yendo a los extremos? Puede ser, pero eso pensaron los usuarios de Napster cuando se habló de poner un alto a la distribución de música en la red, ahora existen los sitios donde descargar, pero ellos son ilegales y están llenos de virus informáticos.